Maternidad y trabajo

¿Se puede ser madre y trabajar? Obviamente este tipo de pregunta si eres mujer en algún momento te la planteas y por supuesto la respuesta es afirmativa, sin embargo existen varios “peros” a tener en cuenta y a plantearse, especialmente dependiendo del momento profesional en el que te encuentres. Y por mucho que apoyemos y defendamos la igualdad en la pareja, la realidad es que la carga de los hijos en más de un 75% recae en la mujer. En muchas profesiones se puede ver como las mujeres son las que sufren un freno en su profesión por el hecho de tener que ocuparse del ámbito familiar, sin embargo apenas existen casos de este tipo en los hombres, incluso ellos suelen crecer más profesionalmente y  llega a estar mal visto socialmente y lo criticamos si es el hombre el que asume esta carga y renuncia al empleo, con frases como: <<es un vago…>>, <<es un mantenido…>> cuestionándose incluso su masculinidad.

Si tienes un puesto estable y donde no te exija gran cantidad de tu atención o creatividad, será más fácil compaginar tu desarrollo profesional y la maternidad. Porque cuando se es madre toda tu atención va estar dirigida a tus hijos, tus células y tu energía estarán dirigidas a ellos. Lo que supondrá en otros ámbitos como el laboral un extra de esfuerzo. A menudo, es tanta la energía que se puede invertir en los hijos, que el trabajo puede convertirse en el lugar de descanso y respiro, sobre todo cuando los hijos son pequeños. Pero obviamente nuestras energías van a estar al límite. Tanto es así que puede verse bloqueada tu creatividad, o puedes encontrar dificultades a la hora de iniciar nuevos proyectos.

Obviamente si dispones de apoyos familiares, una buena coordinación con tu pareja o de la posibilidad de tener una niñera, te facilitará tu desempeño profesional. Sin embargo, aquí ya supone el tener que realizar una elección el hecho de derivar en otra persona el cuidado de los hijos y desarrollarte profesionalmente o renunciar a horas de trabajo y en algunas ocasiones poner un freno temporal a tu profesión. En este tipo de elecciones se pueden desarrollar sentimientos de culpa, ansiedad y supondrá en muchas ocasiones un conflicto de elección y prioridades y un costo en algún área.

Se está observando que la mayoría de las mujeres con estudios universitarios suelen no tener hijos, o, como máximo tienen uno. si hay más de un hijo en la práctica se acaba la igualdad entre hombre y mujer, pues en la mayoría de los casos las mujeres se comprometen más con la educación de los hijos. El hecho es que la tasa de natalidad es más baja en aquellos países europeos en los que la tasa de empleo femenino es la más baja (España, Italia,…) y la tasa de natalidad es más alta en aquellos países en los que también la tasa de empleo femenino es la más alta y las posibilidades de asistencia infantil son las mejores (Islandia, Noruega y Dinamarca).

Creo que la maternidad es una de las mejores cosas que te puede dar la vida, te hace crecer emocionalmente y mejor persona, pues es una entrega de amor absoluta y animo a todos en esta gran experiencia. Es cierto, que en cualquier momento una puede ser madre y salir adelante. Pero va a suponer un coste distinto dependiendo de la situación y es importante tener en cuenta esto a la hora de decidir en que momento de tu vida vas a estar preparada física, mental y profesionalmente para poder disfrutar de tu maternidad al máximo. Y especialmente hablar y compartir con tu pareja el compromiso y hasta donde se va involucrar cada uno en la educación y cuidado.

Decidir el ser madre no siempre es sencillo, si necesitas apoyo y orientación en esta elección no dudes en contactar conmigo en http://aglaepsicologa.es/contac/

 

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