Tu enemigo es tu maestro

Seguro que muchas veces has escuchado este término y tal vez no comprendas bien a que nos referimos desde el mundo de la psicología. No necesariamente hay que tener un enemigo, me refiero a esas personas que rechazas, a alguien que te pone nervioso o no puedes soportar, puede ser incluso un personaje público, seguro que sabes a lo que me refiero…

Pues bien este es un mecanismo de defensa, llamado proyección. Todos proyectamos, aunque unos en mayor medida que otros. Cuando proyectamos, ponemos aspectos positivos y negativos nuestros fuera, aspectos que no somos capaces de aceptar como impulsos, deseos, sentimientos o pensamientos porque nos generan angustia o ansiedad. O aspectos amados y admirados, mecanismo que entra en juego también en el proceso de enamoramiento.

¿Cómo aprender de nuestro “enemigo”?

  • Para aprender de estas personas que rechazas debes hacer un trabajo introspectivo, de valentía, humildad y especialmente de honestidad contigo mismo.
  • Observa todas esas características que no soportas y no te gustan de la otra persona.
  • Debes ser capaz de reconocer que tienes esa parte que detestas de la otra persona o que envidias no tenerla. Esto no siempre es fácil de ver y aceptar, aquí una tercera persona te puede ayudar, como un terapeuta. Será un trabajo donde entre en juego la honestidad y el ego.
  • Reconciliarte con esta parte negada.
  • Aceptarte en tu totalidad con todos los aspectos, tanto los positivos como los negativos.

En la medida que te aceptas a ti mismo y te amas, podrás aceptar a los demás y ser más tolerante con todo el mundo. En realidad nuestro enemigo somos nosotros mismos y la lucha interna la escenificamos en el exterior, nuestra realidad exterior, las personas de nuestro alrededor nos muestran nuestro interior y de alguna manera se convierten en nuestros maestros.

Este proceso puede ser largo, duro e incluso doloroso, sin embargo se producirá un gran aprendizaje y crecimiento personal, podrás llegar a vivir en armonía y salir de la dualidad del bien y el mal, pues en realidad no existen tales extremos. Así que un conflicto que se te presente, un problema con alguien, puede ser una oportunidad para aprender más sobre ti mismo.

Si este es tu caso, quieres conocerte más y necesitas ayuda en este proceso, puedes contactarme en http://aglaepsicologa.es/contact/

 

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